Humanización de los animales en la legislación penal peruana

Animal maltratado

Navegaba por la red cuando de pronto veo un artículo del diario La República de lo más extraño cuyo titulo  era: “Proyecto de ley busca sancionar con máxime 5 años de cárcel a quienes maltraten mascotas” es sobre esto que trata este pequeño artículo.

En primera quiero aclarar que tengo dos mascotas y que por cierto las amo mucho así que los animalistas no podrán decirme que soy un enemigo de los animales, entonces me parece un poco absurda la idea de elevar a los animales  a un grado tan igual o inclusive mas alto que el nivel de un humano, sé que también somos animales y todo ese rollo, pero resulta ilógico pensar que un humano pueda ir preso (hasta cinco años como lo prevée dicho proyecto).

En este cuadro comparativo, se observan algunas de las modificaciones que se plantean en dicho proyecto de ley presentado por el señor Bruce:

[Tabla 1]

Cuadro comparativo código penal y nuevo proyecto de ley sobre el maltrato a animales.

[Tabla 1] Fuente : Ricardo Elías: El Derecho Penal Peruano frente a los actos de crueldad animal, Enfoque de Derecho

Mi posición sobre este tema es que es absurdo el proyecto (en el sentido de la penalización), ahora fuera de la tremenda carga procesal que existe en el país creo que no estamos para tales lujos, desde un punto como el que – las leyes fueron creadas por los hombres- en tal sentido debo de entender para los mismos, pues si bien el maltrato de animales puede ser considerado por la rama criminalística, siguiendo los lineamientos planteados por la abogada ecuatoriana Magister en Derecho Ambiental, la Dra. Soledad Vela en su trabajo de investigación titulado “MALTRATO ANIMAL Y SU RELACIÓN CON LA VIOLENCIA INTERPERSONAL”, de dicho trabajo podemos concluir que “el maltrato a los animales es un indicio de un individuo violento”, podría entonces sancionarse como se viene haciendo –como una falta- entonces, si sabemos que este sujeto tiene tendencia a ser a futuro un agresor, o un homicida, por que tendríamos que CASTIGARLO, mucho mas recordando que el Derecho Penal termina siendo una rama del derecho de ultima ratio. Las preguntas resultan gravitantes:  ¿Por qué no tratarlo?, ¿Por qué asinarlo en un centro penitenciario? ¿Acaso tal asinamiento le sale más barato al estado?…